
La portada del libro es una composición sobre este cuadro que me encanta.

Isla Herne es una sirena bella y triste, secuestrada y a la espera de que sus verdaderos hijos vuelvan a la tierra añorada. Es la delicada joya que adorna a la preciosa Dajla
*Foto de Miguel Jaramillo
El relato continúa en Delicias saharauis

Cuánto añoraba su pequeña península, recordaba el puerto, la brisa del mar, la dorada arena de la playa, las medusas azules que a veces llenaban la playa, los cuentos de sirenas que contaban las ancianas.
*Foto de Miguel Jaramillo
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“Las autoridades marroquíes encabezadas por el pequeño SHARON están derrumbando todo en Dajla, la antigua Villa Cisneros; llaman puntos negros a todo lo que tenga que ver con la ex colonia española”.
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“(...) en la desnudez terrible del desierto sin vegetación, apenas a ochocientos metros, distinguí una ciudad como si fuera de cristal transparente. Ninguna muralla la ciñe, sólo el desierto que por todas partes la acomete”. Michel de Vieuchange
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